Esttik llega con una idea, una receta y un objetivo claro: convertir su comunidad de internet en una marca real con cola en la puerta. Nuestro encargo: traducir esa energía arcade en una hamburguesería que parezca un cartucho de consola y se reconozca desde la otra punta del nivel.
Esttik llegaba con el nombre y la receta cerrados, y con una de las cuentas más grandes de habla hispana en redes a sus espaldas. Nuestro encargo: traducir esa energía digital a una marca física capaz de funcionar en local, packaging y campaña, sin perder el tono — directo, gamberro, con mando en la mano — y aprovechando una comunidad joven, viral, acostumbrada a viajar a comer por una foto.
Definimos tres tipos de cliente que iban a sostener el negocio: fan que llega por Esttik y quiere la foto, foodie que caza virales en TikTok e Instagram y necesita producto a la altura, y vecino del barrio que pasa por delante y se queda cuando descubre que se come bien. Sobre los tres ejes — espectáculo, sabor y velocidad — montamos toda la marca.
Sobre ese nombre construimos el resto: una marca que se lee desde la otra punta de la calle, que cabe en una bolsa de papel y en un Reel, y que se comporta igual de bien en una apertura de Andorra que en una promo flash de Málaga. La regla era simple — todo tenía que parecer salido del mismo cartucho, aunque el formato cambiara cada semana.
"No queríamos otra hamburguesería. Queríamos una cosa arcade — que se viera desde la otra punta de la calle, que se grabara sola y que pidiera meterle otra ficha."— Esttik · SMASH HIRO
El logotipo se construye apilando dos palabras sobre la misma rejilla: SMASH en una sans condensada, fina y rápida; HIRO en un peso súper-bold con interletraje cerrado. La proporción se fija sobre la altura de la "H" de HIRO ("x"): es la unidad que define el espacio de seguridad y la distancia mínima entre las dos líneas.
El símbolo es un puño de héroe empuñando un smasher — el gesto exacto con el que se aplasta la carne sobre la plancha, condensado en una sola figura — pensado para funcionar a tamaños mínimos: avatar de redes, troquelado de packaging, etiqueta de bolsa, sello sobre la carne. Aparece siempre que el formato no admite el wordmark completo y como rúbrica al cierre de cualquier campaña, igual que el ícono de vida extra cierra una pantalla.
La paleta arranca del imaginario arcade — rosa plasma y violeta 8-bit de pantalla CRT recién encendida, azul fósforo de monitor en marcha, púrpura cartucho como fondo profundo y blanco neón para los altos brillos. Tipografías de uso: una display condensada para titulares de campaña y una sans neogrotesca para carta, web y comunicación interna. Producto, packaging y RRSS comparten un único set de reglas — la marca debe leerse igual en una bolsa de papel, en un Reel y en la fachada de un local.











